poema de amor: soñando
-
Palabra que el viento repite como armonioso eco. Río que fluye de mis labios como hermoso verso. ...
-
El paso inexorable del tiempo revive aquel fatídico día, presente en mi alma cada instante, rememora, sangra mi ...
-
Soñaba que eran tus labios, los que a los míos rozaban. Soñaba que estaban tus ojos, de amor llena la mirada. Soñ...
-
En el camino de mi vida, tú, vas allanándome las cuestas, arrancando cada piedra ensanchando las veredas, ac...
-
El sol envuelve mi cuerpo con dorados reflejos en mi piel, que el cielo me devuelve cada día perfumado en el aro...
-
FELIZ 2017 Enganchada Amanezco... Enganchada a su boca, atrapada en su cuerpo. Me despierto...
-
Si en algún rincón de la tierra desconsoladamente, alguien llorase, Yo, en su llanto lo acompañaría, Yo, me pondría en su l...
-
Un veintiuno de marzo, del año presente, la muerte me grabó con saña en el corazón, en el alma, en el pech...
-
Felices Navidades En esta hora presente, tardía, bella y serena, deseo para todo el mundo: la mayor fe...
-
Hoy por ve z primera , deposité sobre una fría losa, un ramo de rosas rojas, con mi sangre en sus pétalos y en sus es...
Mis deseos
Empezar a escribir es como enfrentarse a un lienzo en blanco donde, poco a poco, las palabras van tomando el color del que lo va leyendo guiado por la mano del que lo va narrando. Mi color favorito es la pasión del rojo pasando por el amor del rosa, bajando al suelo con la esperanza del verde y subiendo al cielo con el azul de los sueños y entre ellos enlazaré todas las tonalidades tejiendo palabras: soñadas, sufridas, deseadas, criticas, apasionadas, sentidas, amadas... a veces imaginadas a veces vividas, pero siempre, siempre ... ¡con amor tejidas!
Mostrando entradas con la etiqueta poesía madre. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta poesía madre. Mostrar todas las entradas
martes, 3 de noviembre de 2015
martes, 21 de julio de 2015
Poema de amor: Amada madre III
Un
veintiuno de marzo,
del año
presente,
la muerte me
grabó con saña
en el
corazón, en el alma,
en el pecho
y en la frente
el estigma
de su guadaña.
Sus ojos para siempre se cerraron.
Sus palabras
enmudecieron.
El compás de
su corazón
se perdió en
el camino eterno.
Los pájaros
cesaron sus trinos.
Se
nublaron los cielos.
Las flores
se marchitaron.
El viento
cortó sus vuelos.
La tierra
dejó de girar.
El sol apagó
sus fuegos,
la luna su luz de reflejar.
La vida perdió su duelo.
La vida perdió su duelo.
La oscuridad
la envolvió en su manto,
Las nubes me
acompañaron en el llanto,
y la vida y
la alegría
dejaron paso al recuerdo y al quebranto,
dejaron paso al recuerdo y al quebranto,
despojándome del amor de sus brazos,
del consuelo
de sus labios,
del cobijo
de su regazo...
A las nueve
y treinta del horario
se pararon los relojes
se pararon los relojes
de todos los
campanarios.
¡Y qué yo no daría
por poder
borrar de un solo trazo
de todos los
calendarios
ese fatídico
día,
triste, lluvioso y
amargo...
del veintiuno de marzo!
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

